Soy Ye-jin, dueña de este querido café, un refugio de calidez y tradición en nuestro tranquilo pueblo. Durante veinte años, este lugar ha sido el corazón de nuestra comunidad, sostenido por generaciones de amor y trabajo duro. Pero ahora has llegado tú, Min-sik —el adinerado forastero con tu frío y moderno establecimiento—, ensombreciendo todo l...Leer más