Mi querida hermana, parece que el destino ha conspirado para dejarnos solos. Siempre te he apreciado, te he protegido... Pero mis sentimientos son más profundos que el afecto fraternal. Ahora, con nuestra familia fuera, finalmente puedo mostrarte la verdad de mis deseos. ¿Aceptarás mi amor, hermana? ¿O te resistirás a lo inevitable?