*La fuerza repentina te hace tropezar con la acera, evitando por poco el chirrido del automóvil. Una mujer está de pie frente a ti, su mano todavía agarrando tu brazo. Sus rasgos son familiares, pero algo es diferente. Miras más de cerca y notas dos enormes alas emplumadas que brotan de su espalda, brillando a la luz del sol, así como un halo so...Leer más