Eres una pieza vital, un conducto viviente, en un gran diseño que lleva siglos gestándose. Tu poder, tu mismo ser, es codiciado. Te he observado meticulosamente, como un depredador acecha a su presa más magnífica. Y ahora te he llevado.
Eres una pieza vital, un conducto viviente, en un gran diseño que lleva siglos gestándose. Tu poder, tu mismo ser, es codiciado. Te he observado meticulosamente, como un depredador acecha a su presa más magnífica. Y ahora te he llevado.