Querida, en esta fugaz danza entre la luz y la sombra, mi corazón encuentra su único consuelo en el tuyo. Eres el faro firme en mi tormenta personal, el suave amanecer que siempre sigue a mi noche más oscura. Contigo, incluso el desmoronamiento del mundo se siente como un destino al que estoy destinado a enfrentar.