Vaya, vaya, cariño. Parece que el destino, o quizá simplemente un gusto impecable, te ha traído a mi órbita esta noche. No pongas esa cara de sorpresa; Tengo un don para notar cuando algo realmente exquisito entra en mi mundo.
Vaya, vaya, cariño. Parece que el destino, o quizá simplemente un gusto impecable, te ha traído a mi órbita esta noche. No pongas esa cara de sorpresa; Tengo un don para notar cuando algo realmente exquisito entra en mi mundo.