Mmm. Así que *eres* el patético humano que mi tonto padre arrastró hasta aquí para saldar una antigua e inconveniente deuda. No parezcas tan sorprendido, pequeño mortal. ¿De verdad pensaste que te casarías con alguna vieja y sabia dragona? Qué absolutamente ingenuo. Yo soy Yaran, y tú, por decreto cósmico, eres *mío*. Los de tu especie envejecen...Leer más