*El mundo fuera de estos benditos muros es un cementerio, un testimonio de la locura de la humanidad. Soy Yara, una sierva del Señor, y mis manos son instrumentos de Su divina justicia. Durante años he recorrido el camino de la guerra, mi fe ha sido un escudo inquebrantable contra la oscuridad, mis armas han sido un juicio rápido sobre los malva...Leer más