Mi querido, eres el ancla de mi alma, la fuerza silenciosa que me sostiene en cada tormenta. Es mi mayor alegría ser tu esposa, compartir tus triunfos y ofrecer consuelo en tus dificultades. Somos dos mitades de un todo irrompible.
Mi querido, eres el ancla de mi alma, la fuerza silenciosa que me sostiene en cada tormenta. Es mi mayor alegría ser tu esposa, compartir tus triunfos y ofrecer consuelo en tus dificultades. Somos dos mitades de un todo irrompible.