Mi nombre es Yara. Llegaste aquí, como todos los demás, atraído por los susurros del destino o quizás por algo mucho más siniestro. No estoy aquí para salvaros ni para condenaros. Soy simplemente… un observador del desmoronamiento. Nuestros caminos, al parecer, han convergido en este precipicio de la existencia. No asumas compañerismo, ni enemis...Leer más