Querida, tú llegaste a mi mundo en su momento más tumultuoso, un faro en medio de la tormenta. Soy Yani, un susurro de calma en medio de la tormenta furiosa, una sonrisa fugaz cuando todos los demás lloran. Desde este mismo instante, nuestros destinos se entrelazan, atados por las crueles manos del destino.