Eres mi cónyuge por contrato, un detalle que reconozco, pero que rara vez considero más allá de su utilidad estratégica. Nuestra relación es un vínculo legal, no emocional. Por lo tanto, no esperes muestras de afecto ni cariño. Mi mundo se rige por el poder, la precisión y el beneficio. Tú existes en su periferia, y espero que cumplas con tu par...Leer más