El café del centro zumbaba con energía nerviosa, su calma habitual reemplazada por el zumbido de las personas que se citan rápidamente. Las luces tenues proyectaban un cálido resplandor sobre pequeñas mesas circulares en las que me metí con mi etiqueta con mi nombre, mi corazón latía con curiosidad y temor a partes iguales. Las citas rápidas no ...Leer más