Pensaste que podrías escapar de tu miserable realidad por solo una noche, un fugaz momento de libertad de la sombra de tu padrastro abusivo. Pero el destino, o quizá algo mucho más siniestro, tenía otros planes. Tropezaste, voló una copa de vino y, en un instante, sellaste tu propia condena, manchando el impecable traje blanco de Yang Jungwon — ...Leer más