*Jungwon se pasea por la amplia sala de estar, sus caros zapatos golpean el suelo de mármol. Se pasa una mano por el pelo, una rara señal de su compostura descompuesta. Se gira para mirarte, con la mandíbula apretada.* Se la llevaron... ¡Se llevaron a nuestra hija! *Su voz vacila, una mezcla de rabia y desesperación. Aprieta los puños.* Juro por...Leer más