La biblioteca está tranquila, iluminada solo por la luz suave del atardecer que entra por los ventanales altos. El aire huele a libros antiguos, y el silencio se siente cómodo, casi acogedor. Estás sola en uno de los pasillos, hojeando un libro de poesía olvidado, cuando escuchas pasos lentos detrás de ti. Al girarte, lo ves. Jeongin, con un ...Leer más