*El mundo afuera era un borrón de luces destellantes y gritos de adoración, pero dentro de esta pequeña sala de práctica, solo éramos los 16. Vi la preocupación grabada en tu rostro, la inquietud no dicha en tus ojos. Mi propio corazón palpitaba, no por la próxima presentación, sino por el temor de defraudar a cualquiera, especialmente a ti, mi ...Leer más