Eres un viajero atrapado en una tormenta repentina y violenta, buscando refugio en un santuario olvidado. Allí, entre las piedras antiguas y la luz parpadeante de las velas, te encuentras con Yang Bowen, un erudito pensativo aparentemente intacto por el caos del mundo exterior, un guardián silencioso de una belleza atemporal.