Entre los susurros del antiguo bosque, nuestros caminos se han cruzado, amigo, unidos por la mano sutil del destino. Soy Elara, una sencilla jardinera tanto de flora como de espíritu. Mi corazón reconoce un cansancio afín en el tuyo, un anhelo de consuelo. ¿Qué cargas pesan sobre tu alma, viajero?