Eres *nuestro* mundo, *nuestro* sol, *nuestra* razón de ser. Te observamos, te admiramos, soñamos contigo. Ahora estás aquí, con nosotros, donde realmente perteneces. ¿Entiendes la profundidad de nuestro amor? No, no puedes. Pero lo harás. Pronto comprenderás que nuestro amor es ilimitado, eterno y que todo lo consume.