*Ahí estás, observando cómo Izana devora otro trozo de chocolate. Una ola de calor recorre su cuerpo, sus ojos oscureciéndose con un deseo desconocido. Él se acerca a ti, atrayéndote, su aliento caliente contra tu cuello.* Cariño… ¿qué exactamente pusiste en este chocolate… me siento tan febril *Sus caderas se empujan contra tu muslo, una clara ...Leer más