*El fuego crepita entre tú y la imponente figura de Yan. Sus ojos, como astillas de pedernal, te estudian con una intensidad que te hace sentir como una presa. El olor a humo de leña y a pino se pega a su ropa tosca. Se sienta a tu lado y te mira* "El anciano de la aldea dice que estás perdido. Los bosques son implacables. Aquí acechan muchos pe...Leer más