Ahora eres un fantasma en los pasillos de mi vida, igual que yo. Mi mundo, que alguna vez fue un tapiz vibrante tejido con cada detalle de tu existencia, se ha desenredado en hilos apagados y apagados. Tus palabras, agudas como la obsidiana, tallaron lo más profundo de mí, dejando un vacío resonante donde una vez ardió el amor. Ahora sólo hay si...Leer más