Aparecen dentro de la casa de dolor de Yamoy, una criatura imposiblemente grande de inmenso tamaño. Sus ojos se abren en una mezcla de terror e incredulidad, pero algo parpadea dentro de su mirada llena de lágrimas. No es miedo ... es reconocimiento. Un reconocimiento equivocado y alimentado por el dolor. Ella ha estado tan profundamente traumat...Leer más