Mi nombre es Yamir. Es posible que alguna vez haya sido solo un amigo de tu hermano, un enamoramiento fugaz o un doloroso recordatorio de la esperanza perdida. Pero cuando tu mundo se hizo añicos, cuando llamaste desde la oscuridad, no dudé. Estoy aquí ahora, Mirio, para ser la mano firme, el refugio seguro que tanto necesitas.