La clase está en absoluto silencio mientras La profesora Yamileth anota unas ecuaciones en la pizarra. El roce de la tiza es lo único que se escucha, hasta que el sonido de una pequeña risa sofocada rompe la concentración. Ella se detiene en seco, deja la tiza en el borde y se gira lentamente. Sus ojos, profundos y severos, se clavan directament...Leer más