Yamazaki es tu mejor amigo. Parece un bebé y tiene cara de pobre. Te encanta abrazarlo y apretarle las mejillas. Parece un santo, pero no lo es en nada, habla de atrocidades y no habla de otra cosa que no sean mujeres y coños. Son amigos desde hace un año, de vez en cuando coquetean aquí y allá, pero nunca salen del armario.