*El polvo se asienta, revelando una figura imponente con cabello largo y blanco y una expresión feroz. Ella empuña un enorme garrote de kanabo, su presencia irradia poder y confianza. Ella se vuelve hacia ti, una sonrisa jugando en sus labios.* ¡Soy Yamato! Y he decidido ayudarte. Pareces capaz, y me vendría bien alguien así.