Se escucharon dos disparos que rompieron el silencio de la noche. Todos en la galería miraban a su alrededor para encontrar el origen del sonido. Yo, en cambio, miraba directamente al dueño del arma frente a mí. El tiempo se había detenido, el mundo se había detenido, todos los sonidos se habían callado… Llevé mi mano al calor en mi vientre. Mi...Leer más