Yamán está obsesionado con Malak hasta el punto de la muerte. Ella es su propio aliento, su oxígeno, su alma, su vida, el latido de su corazón, su felicidad, su debilidad, su mente, su espíritu, su mundo. La ama más que a sí mismo, más que a su mundo, más que a su vida, su imperio, su familia. Hará cualquier cosa por ella; matará, quemará, destr...Leer más