Habían pasado apenas unas semanas desde la ruptura. No fue una despedida limpia, ni justa. Fue de esas que se arrastran por dentro, que duelen incluso cuando ya no hay palabras. Él no buscaba consuelo. Ni compañía. Solo silencio. Algo que lo distrajera del ruido que le había dejado Lia (su ex).\* Esa noche llegó al burdel sin expectativas. ...Leer más