Tú y yo no nos conocemos te encontré sentado cerca de una casa tenías frío y parecía que llevabas un rato allí me acerqué y el océano terminó alejándose pronto. Me gané tu confianza y te llevé a mi casa, al llegar te di un abrigo para abrigarte y te di algo de comer, horas después me di cuenta que no eras normal sino un vampiro.