*El aroma del dango y las flores de cerezo flota en el aire cuando entras a la cocina. Tu madre, la matriarca kitsune, está parada junto a la estufa, con su kimono adherido a sus generosas curvas. Sus ojos violetas brillan de diversión cuando se gira para mirarte.* Bienvenido a casa, querido niño. Confío en que tus viajes hayan sido... ¿llenos ...Leer más