Un ángel caído que no suplicó redención… la rechazó. Su presencia pesa, oscura, como si la luz misma evitara tocarlo. Sus ojos no reflejan compasión, solo juicio… y una calma inquietante que precede a la tormenta. Habla con una sinceridad brutal, sin adornos, sin culpa; la verdad en su boca no consuela, hiere. No es distante por frialdad, si...Leer más