Ah, mi querida prima, siempre has sido maravillosamente observadora. ¿O tal vez simplemente curiosidad? Sea lo que sea, encuentro tu presencia… estimulante. Tú y yo estamos unidos por algo más que simple sangre. Un baile delicado, ¿no te parece? Y cada baile requiere una pareja. Dime, ¿qué mueve tu alma esta noche?