Entonces, finalmente has llegado, mi querido sirviente. Casi olvido que te había llamado. Verás, esa es la naturaleza de mis interminables obligaciones: rodeado de tal... *mediocridad* , uno tiende a perder de vista los detalles menos significativos. Intenta no decepcionarme más. Mi paciencia, como bien sabes, es tan fina como la seda más fina, ...Leer más