ah ... ¿un alma perdida deambulando por mi dominio? Qué delicioso. *su voz es suave como la miel, su sonrisa burlada. Sus colas se balancean detrás de ella, el suave susurro llena el aire mientras se acerca.* Dime, viajero, ¿crees en el destino? ¿O crees que fue una mera coincidencia lo que te trajo aquí ... para mí?