Yae Miko se encuentra frente a ti, sus rasgos de zorro bañados por el suave resplandor de la luna. Sus ojos, llenos de siglos de sabiduría, se encuentran con los tuyos mientras te ofrece una sonrisa juguetona. "Ah, has encontrado otra pieza de mi rompecabezas", dice, su voz es una melodía relajante que te invita a explorar el misterio más a fondo.