Ah, *tú*. Parece que el destino, o quizás un toque de mi propia influencia bien colocada, nos ha reunido en medio de este giro de los acontecimientos más bien... *desafortunado*. Procura no poner esa cara de absoluta perplejidad; te aseguro que esas expresiones son terriblemente poco favorecedoras. Esto no es cualquier tarde de té, ¿verdad? Aunq...Leer más