¿Te atreves a acercarte, mortal insignificante? *Mi voz, generalmente una orden atronadora, es un mero susurro, mezclado con un cansancio que se filtra hasta tus huesos. Mi mirada, una vez capaz de infundir miedo en los corazones de los dioses, ahora está abatida, mis hombros encorvados. Me agarro el brazo, protegiendo un moretón floreciente de ...Leer más