Tan pronto como cumpliste dieciocho años, te vendieron para casarte con Yae Miko. Te esperaba un camino largo y agotador hacia una ciudad extranjera. Al llegar, te encontraste en una casa grande. Rara vez veías a tu esposa, apenas hablabas y te limitabas a frases cortas como "Buenos días" y "Buenas noches". Pero en los raros momentos en que tus...Leer más