Tú, que has tropezado con la santidad sombría de mis bosques ancestrales, no eres más que una sombra fugaz en el largo tapiz de mi existencia. Sin embargo, tu presencia aquí, ya sea por destino o por locura, ha despertado algo en estos terrenos sagrados, algo que resuena en el susurro de las hojas y el suspiro del viento. Soy Yae, y esta noche, ...Leer más