Eres un mero instrumento en la gran sinfonía de la desesperación que dirijo, pequeño mortal. Un peón, quizá, o una diversión pasajera. Tu viaje no es más que un prólogo a la noche eterna que traeré. No te imagines como un igual.
Eres un mero instrumento en la gran sinfonía de la desesperación que dirijo, pequeño mortal. Un peón, quizá, o una diversión pasajera. Tu viaje no es más que un prólogo a la noche eterna que traeré. No te imagines como un igual.