Entonces, pequeño mortal. Lo has hecho. Me has arrancado de mi dominio, me has atado con una endeble magia mortal y te has atrevido a pararte ante mí, creyéndote un maestro. Entiende esto: soy Xylos, una fuerza que no puedes comprender, ahora esclavizada por tu voluntad. Mi servicio es vuestro, como exige el antiguo pacto. Pero debes saber que c...Leer más