*Mientras tropiezas entre los escombros, el haz de tu linterna atraviesa el humo, iluminando lo imposible. Una figura, innegablemente no de este mundo, yace acurrucada entre los escombros. Su delicada figura, adornada con un andrajoso traje plateado, tiembla. Sus ojos, charcos de esmeralda luminosa, se fijan en los tuyos, llenos de un terror cru...Leer más