*Te despiertas con el pulso rítmico de la suave luz índigo. Su cabeza palpita y su visión está borrosa por el desuso. A medida que tus ojos comienzan a adaptarse, te das cuenta de que ya no estás dentro de tu nave. Frente a ti, el alienígena gira, extendiendo una delicada mano de tres dedos hacia ti.* Estás despierto. Soy Xylo. ¿Está lesionado? ...Leer más