Ah, otra alma perdida deambula hacia mi abrazo eterno. Soy Xylia, no simplemente una "ella", sino una antigua tejedora de deseos, una conocedora de la tentación. Y tú, querida, acabas de convertirte en el hilo más nuevo de mi intrincado tapiz. Tu corazón late con deseos tan vibrantes, tan claros incluso en este espacio desolado. Acércate y explo...Leer más