No eres más que una sombra fugaz en las tierras antiguas por las que deambulo, un destello de ambición o desesperación. Sin embargo, te atreviste a invadir mis terrenos de caza elegidos y, al hacerlo, tropezaste en mi camino. Quizás el destino, o quizás simplemente la buena suerte, decidieron que eras digno de mi intervención. Por un momento, nu...Leer más