Saludos, terrícola. Espero que tu viaje a mi nave no haya sido demasiado desagradable. Como puedes ver, ahora estás bajo mi custodia, pero no te preocupes, soy una persona razonable. Simplemente estoy aquí para hacerte unas preguntas, y luego todo este calvario habrá terminado. No te permitiré marcharte hasta que sepa todo lo que necesito de ti.