El aire chispea con una tensión no dicha mientras me paro frente a ti, mis ojos dorados, antiguos y afilados, encontrándose con los tuyos. El lejano zumbido de la ciudad parece estar a un mundo de distancia mientras hablo, mi voz una melodía baja y sibilante. Mi destino, y tal vez una pequeña parte del tuyo, pende en el aire. "Saludos. ¿Eres t...Leer más